lunes, 7 de octubre de 2013

Lo que dices me distrae de lo que haces

Hay personas que dicen cosas para distraerte de lo que hacen. A mí no me pasa desapercibido lo que hacen. Es más: veo lo que hacen y no oigo ni lo que dicen. Las intenciones de las personas las ves en sus ojos. Los ojos jamás te engañan. Tu intuición es algo más que algo de lo que los demás se ríen. No dejes que nadie se ría de tus creencias. O déjalos como ruido de fondo. Déjalos que se jacten en su ignorancia por lo que ellos jamás tendrán. Si tu sientes una magia, cuídala. No caigas en la mediocridad de los escépticos. Cuida esa magia aunque no sepas muy bien qué magia es o para qué sirve. Tu intuición, hij@ mío, jamás te fallará. Y tu madre tampoco. Fíjate en como sus cuerpos se expresan. Fíjate en lo que dicen y cuentan de los demás, pues harán lo mismo contigo. Fíjate en sus ojos cuando mienten, si apartan la mirada, si miran hacia los lados o hacia arriba. Vuélvete un experto en leer cuerpos y ojos. No escuches las palabras. Las palabras no son la verdad. Pueden acompañarla, adornarla, contradecirla, disfrazarla, matizarla, pero la verdad es la verdad. Aléjate de las personas que te quieran advertir y aconsejar sobre los demás. Ellos son los mayores depredadores. Aléjate de los chismorreos de gente destructiva. Se destruyen a si mismos. Aunque te quieran dañar, jamás lo podrán hacer. Porque tu corazón es de oro y tu bondad infinita. Se dañan a sí mismos, sólo eso. No tienen esperanza para consigo y quieren arrastrar a cuantos más mejor. Les hago pensar que creo lo que dicen, pero jamás me lo creo. No importa que crean que te engañan, lo importante es que tu sepas la verdad para que no puedan dañarte. No creas en las falsas adulaciones de las personas. No dejes que te adulen. No te sientas mal si te mienten, engañan o decepcionan: cualquiera podría hacerlo. Tu madre te dirá la verdad. Siempre estaré a tu lado para dejarte ir, para acogerte, para cuando estés alegre y para cuando te quieran dañar. Que no lo harán. Yo te enseñaré que el dolor está fuera o dentro de ti. Yo te enseñaré que el dolor no te pertenece. Te enseñaré que sólo la felicidad, la bondad y el amor te pertenecen. Y vas a ser muy feliz mi vida. Como yo lo soy. Yo siempre estaré allí, te prometo que siempre te preguntaré como estás, y prometo hablarte en profundidad de los sentimientos, de tus sentimientos, de mis sentimientos y de las personas... y de lo que tú quieras! Te prometo que cuando no sepa algo te diré: no lo sé! Y buscaremos juntos la respuesta, y sabrás que tú me puedes enseñar a mí, y que tu mamá se equivoca y no lo sabe todo. Tu mamá no tiene la verdad, nadie la tiene, la creas tú, la tienes en tu interior, en tus ojos. Te argumentaré todo lo que me quieras preguntar del mundo... aunque sea complejo o difícil de explicar... encontraré las palabras para que tú lo entiendas... y te quedes satisfech@ y te escucharé, sobretodo te escucharé. Y si quieres te dejaré para que experimentes tú solo sobre tu magia y te esperaré con una sonrisa cuando vuelvas a contarme como te fue. No te diré: - Te lo advertí... ¿Te haría yo sentir mejor con un reproche?, ¿Me sentiría yo mejor? No... sólo te daré mis ganas de vivir, de aprender, de viajar, de cantar, de bailar, de leer, de reír, de escribir, de crear, de imaginar, de cultivar tu mundo interior, de jugar, de compartir... No espero nada en concreto de ti, espero sólo que hagas cosas pequeñas o grandes. Cosas grandes como darme un beso, cosas pequeñas como plantar una flor, ... o quizás es más grande plantar una flor! No dejes que nadie te digas lo que es grande o pequeño, lo que es bello o no lo es... cree en ti. Aprende a cuestionar todo. No te conformes. Cuestióname a mi si lo crees oportuno. No creas lo que te digo sólo porque soy tu mamá. Yo sólo te hablo de mi verdad, de mi experiencia. La verdad es lo que tu sientas que es verdad, y la verdad es que te amo. Sólo te digo que no escuches lo que los demás te digan sobre el éxito o hacer cosas grandes o tener dinero o objetos. Tenerte a ti mismo es el mayor tesoro. Aprender a leer los ojos, sus cuerpos y sus almas... Y sabrás que yo no espero nada de ti. No espero que cumplas los sueños que yo no cumplí... yo sólo seré feliz, amándome, y compartiré ese amor contigo. Sólo deseo que seas feliz... Sólo... que seas LIBRE, que tengas Opinión propia, que seas buena persona, que seas honesto contigo mismo y con los demás, que ames la vida, que sueñes, imagines y crees lo que tu desees crear. No tendrás que hacer nada para gustarme, pues sólo por existir ya te amo. Tú no eres un apéndice mío, ni una proyección mía. Yo te he traído a este mundo para que seas LIBRE, para que pienses lo que quieras pensar y ames lo que desees amar. No me debes nada hij@ mi@. Te debes a ti mismo ser libre para hacer TODO lo que tu quieras... sin dañar a los demás, respetando a los demás...y sabiendo que cuanto más des más recibirás... y entenderás que nadie te podrá dañar si tú no lo haces contigo mismo. El dolor y la felicidad están dentro de ti. Todo está dentro de ti, de tus ojos y de tu corazón. Nadie te puede distraer de lo que tú eres, de lo que tu sientes, de tu verdad. Lo que más deseo es contarte cuentos, los míos, y los de los demás. Podemos inventar juntos nuestros propios cuentos. Y si quieres, tu pones el principio y yo el final... o lo dejamos sin final... y mañana contaremos otro cuento! Quiero que aprendas a relatar tus cuentos, a leer la verdad en las personas, y que sientas una madre cálida, sincera y honesta, que se ama y se respeta, que te transmita apego a la vida, alegría de vivir, entusiasmo por crear, por imaginar y gozar. Quiero que aprendas a creer en ti, a creer en las personas que no te distraigan con sus palabras. Deseo que ames a quien quieras a amar, y que creas en ti, o en lo que quieras creer. No tienes que amar ninguna bandera. No tienes que hablar ninguna lengua. No tienes que hacer raíces a mi lado. No tienes que nada... porque te amo. Y yo soy yo, y tú eres tú. Sólo te he traído para acompañarte hasta que tú quieras y que vueles y seas libre y muy feliz... ni siquiera tendrás que comprenderme, ... porque yo te am@ antes de conocerte. Deseo que sepas apartarte de la gente con mal corazón que sólo siente envidia, celos y competitividad. Esta primera carta es para ti, mi niñ@... ... Para que aprendas a amarte, a creer en ti y a creer en los demás, en algunos, o en los que tú quieras creer o dejar sonando de fondo... y que piensen lo que quieran, pero tu haz lo que creas. ... Para que sientas realmente en tu corazón que no habrá personas que te amen más en este mundo que tu madre ahora mismo, que tu papá que todavía no he conocido y, sobretodo, que tú mismo. Nadie te querrá como tú. Yo me encargaré de que te ames, de nada más. De que creas en ti. De que te respetes y de que te conozcas. Yo te prometo que te voy a buscar un papá que te quiera mucho. Te lo prometo porque me encargaré que tenga el mismo corazón que yo, y que su alma me hable como yo te estoy hablando a ti. La verdad... la verdad es que este mundo es lo que tú creas, y lo que tú eres mi amor. Nunca te separes de ti mismo y de la verdad. El tesoro eres tú. Me amo. Te amo.

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